La ciudad de Nueva York y el mundo son lugares muy diferentes de lo que eran cuando Columbia construyó su campus Morningside Heights hace más de un siglo. En la actualidad, no son las verjas ni las paredes los aspectos que definen a un campus urbano, sino la inserción de la universidad en la estructura de la vida de la ciudad. Como resultado de ello, siguen siendo esenciales ciertos principios de planificación para el crecimiento gradual de Columbia en Manhattanville en el próximo cuarto de siglo:
Vista propuesta de la calle 129 oeste y Broadway: una pieza central de las nuevas instalaciones sería el Centro de Ciencias Jerome L. Greene (Jerome L. Greene Science Center), que se puede ver más arriba. Las investigaciones llevadas a cabo aquí desempeñarían una función clave en la lucha contra enfermedades como las de Parkinson y Alzheimer.
Un entorno abierto y acogedor
La propuesta de reurbanización de 17 acres de extensión sería un centro de usos múltiples para enseñar, realizar investigaciones académicas y para las artes que incluiría nuevas instalaciones de negocios minoristas, culturales y comunitarias junto a la avenida 12, Broadway y la calle 125. El plan transformaría lo que ahora es un paisaje urbano muy aislado y subutilizado de espacios para garajes, plantas bajas vacantes, puertas metálicas que se cierran hacia abajo y cercas de tela metálica en las cuadras que se extienden desde la calle 125 oeste a la calle 133 en un centro cohesivo y reanimado para la vida educativa, comercial y comunitaria.
Una vida callejera reavivada y tiendas para consumidores y negocios locales
Tiendas, restaurantes y otros servicios comunitarios llenarían las plantas bajas de los edificios junto a la calle 125 oeste, Broadway y la avenida 12. Al arrendar estos espacios, la Universidad mantendría su política de larga data de favorecer a los empresarios locales que satisfacen las necesidades de los consumidores locales.
Todas las calles permanecerían abiertas al público y al tránsito peatonal y vehicular
Los edificios nuevos estarían un poco más retirados de la calle y las aceras serían más amplias en las calles que cruzan y desembocan en la avenida 12, mejorando así el acceso al nuevo parque que la municipalidad está construyendo a orillas del río Hudson. Los nuevos árboles, la iluminación, los accesorios de las calles, el arte público y el espacio abierto accesible al público serían una invitación a las personas a toda el área.
Un diseño urbano a escala humana que honra el pasado
Los edificios nuevos no solo estarían abiertos al público, sino que también darían la apariencia y la sensación de estar abiertos debido al vidrio transparente que se colocaría a nivel de la calle. Estarían diseñados para celebrar las singulares características arquitectónicas de los históricos viaductos de Riverside Drive y Broadway. La Universidad seguiría fomentando una gestión ambiental responsable en construcción y eficiencia energética en los edificios nuevos y renovados.








