Con el apoyo del concejal Jackson y el legislador Wright, Columbia University confirma que no solicitará el ejercicio del derecho de expropiación para reubicar a los residentes que viven en los apartamentos de Manhattanville

Menos de 132 unidades residenciales ocupadas en el área de ampliación propuesta: a todos se les ha garantizado ser reubicados en una vivienda igual o mejor

Nueva York, 13 de julio de 2007—Columbia University ha confirmado que no le pedirá a la Corporación de Desarrollo Empire State (Empire State Development Corporation, ESDC) que ejerza su facultad de expropiación para desalojar a los inquilinos residenciales que ahora viven en los 132 apartamentos de los edificios residenciales del área de ampliación propuesta de 17 acres.

“Columbia University no le pedirá al estado que invoque el derecho de expropiación para desalojar a los inquilinos que viven en estas 132 unidades residenciales en la zona de ampliación propuesta de Manhattanville”, manifestó el Vicepresidente Ejecutivo Senior Robert Kasdin, para ratificar los comentarios realizados el lunes ante la Comisión de Planificación Municipal (City Planning Commission). “Hemos asumido el firme compromiso de garantizarles a estos miembros de la comunidad viviendas asequibles en el área, iguales o mejores a las que tienen, y estamos trabajando para lograr este resultado”. Kasdin también aclaró que esto incluye el compromiso de trabajar con el Departamento de Preservación y Desarrollo de Viviendas (Department of Housing Preservation and Development, HPD) de la Ciudad de Nueva York para proporcionar unidades bajo el régimen de cooperativa a aquellos ocupantes que califiquen para comprar unidades a través del Programa de Arrendamiento Interino (Tenant Interim Lease, TIL) de la ciudad. Como resultado, los participantes del TIL no perderían ninguno de sus derechos en virtud del programa como consecuencia de la reubicación.

El lunes 9 de julio, en una reunión especial de la Comisión de Planificación de la Ciudad de Nueva York, Columbia University presentó su propuesta de rezonificación para la antigua área manufacturera de Manhattanville en el oeste de Harlem. Kasdin explicó a los integrantes de la Comisión que la Universidad tiene como meta constante adquirir todas las propiedades comerciales y residenciales mediante la celebración de acuerdos ventajosos para todas las partes, como los que celebró con la gran mayoría de los propietarios privados, incluso con varios propietarios de tiendas que originalmente habían dicho que no venderían sus propiedades a Columbia.

El terreno para la ampliación propuesta de las instalaciones de la Universidad, que se concretaría en el próximo cuarto de siglo, cubre un área de 17 acres al norte del campus histórico Morningside Heights de Columbia y abarca básicamente las cuatro manzanas grandes que van desde la calle 129 hasta la 133, entre Broadway y la avenida 12, incluido el lado norte de la calle 125. Las nuevas instalaciones también incluirían tres propiedades al este de Broadway, desde la calle 131 hasta la 134. Durante la etapa inicial propuesta del proyecto, la mayor parte de las construcciones se realizarían en la manzana delimitada por la calle 129 y la calle 125 al sur, y por la calle 130 al norte, entre la Avenida 12 y Broadway.

“Los residentes de West Harlem han estado extremadamente preocupados por el impacto de los planes de Columbia University de ampliar su campus en el área deWest Harlem en los próximos 25 años”, señaló el concejal municipal Robert Jackson. “He facilitado el diálogo entre la Universidad y la comunidad para abordar cuestiones que iban desde el desplazamiento secundario, pasando por los patrones de tránsito y el conjunto de edificios, hasta el impacto ambiental de las instalaciones de investigación científica propuestas, entre otras. No existe ningún posible problema que haya amenazado más a los residentes de West Harlem que el ejercicio del derecho de expropiación. Hoy estoy muy orgulloso de que Columbia University demuestre respeto y conciencia, al optar por no solicitar el ejercicio del derecho de expropiación contra los 132 residentes que viven en el área de ampliación propuesta. Espero poder seguir trabajando con la Universidad y la comunidad para abordar el resto de los múltiples desafíos que conlleva la ampliación propuesta de Columbia”.

“Los residentes de West Harlem han estado preocupados por el ejercicio del derecho de expropiación en la ampliación de Columbia, y me complace saber que la Universidad ha aceptado retirarlo de la mesa de negociaciones para beneficio de todos los residentes que viven en el área”, declaró el legislador estatal Keith Wright. “Es un gran paso en la dirección correcta, una función de la autoridad estatal no debe tomarse a la ligera. Felicito a Columbia University por esta decisión y espero poder seguir trabajando con ellos en el futuro para garantizar que los residentes de West Harlem sigan obteniendo lo mejor de esta ampliación para su vida cotidiana”.

Kasdin no descartó la posibilidad de solicitar que el estado invoque el derecho de expropiación para reunir las pocas propiedades comerciales que quedan en el área de ampliación propuesta de 17 acres. El hecho de que Columbia pase a ser propietaria de estos acres no solo permitiría la creación de espacios abiertos de acceso público, sino también la construcción de nuevos edificios que podrán contar con un amplio espacio contiguo subterráneo donde se ubicarán servicios esenciales como instalaciones de estacionamiento, carga y energía. Este enfoque permite que el diseño urbano propuesto para el área proteja el medio ambiente, cumpla con las necesidades del programa académico de la Universidad con una escala de construcción menor que los edificios vecinos existentes, y se concentre en crear una vida urbana vibrante en lugar de entradas de automóviles, muelles de carga y otras funciones que restringen la hospitalidad y la interacción cívica en las aceras. Esto también le permitirá a la Universidad construir el tipo de edificios de investigación académica con el espacio en planta que se necesita para el tipo de investigación y de estudios que hacen frente a algunos de los problemas de salud más graves que aquejan a la comunidad y al mundo entero, como los derrames cerebrales, la enfermedad de Alzheimer y el mal de Parkinson.

Columbia tiene proyectado que la ampliación en Manhattanville cree 6,000 nuevos puestos de trabajo en la Universidad, así como un promedio de 1,200 puestos de trabajo al año en la industria de la construcción, durante casi un cuarto de siglo. La universidad cuenta con una sólida trayectoria en contratación de miembros de la comunidad con una amplia gama de habilidades y experiencia, y la inclusión de contratistas de empresas que son propiedad de minorías, mujeres y residentes locales, muchos de los cuales ya están desempeñando un rol fundamental en los equipos de arquitectura y gestión de obras de Columbia. Durante los últimos cuatro años, más de un tercio de los gastos de la Universidad en construcción, reparaciones y mantenimiento —que, solo en 2006, superaron los $65 millones— se destinó a empresas que son propiedad de minorías, mujeres o residentes locales en el Alto Manhattan o el sur del Bronx.

Recursos (en inglés)


Le invitamos a conocer mejor la propuesta de Columbia para lograr una comunidad académica urbana revitalizada en la antigua área manufactura de Manhattanville en el lado oeste de West Harlem y a compartir sus ideas, inquietudes y preguntas con nosotros. Puede comunicarse con la Oficina de Relaciones Gubernamentales y Comunitarias (Office of Government and Community Affairs) por teléfono llamando al (212) 854-2871 o por correo electrónico escribiendo a campusplan@columbia.edu.