La historia de Harlem
Una caminata de 20 minutos por Manhattanville en la actualidad abre una ventana hacia 200 años de historia, desde la zona costera del vecindario y la infraestructura de transporte hasta los edificios que permanecen en pie desde su pasado industrial y comercial. Si bien la mayoría de las antiguas industrias han abandonado el área, Manhattanville está listo para una nueva era de oportunidades en las décadas futuras.
Historia
La fábrica de pinturas D.F. Tiemann & Co. Color Works aproximadamente a mediados de la década de 1830
En el límite oeste de lo que en aquel entonces se conocía como New Harlem, Manhattanville se incorporó como pueblo en 1806. Pronto, el pueblo hizo alarde de una zona costera comercial, establos, depósitos, plantas de hielo y fábricas. Una estación ferroviaria y terminal de buques ferry en el siglo XIX, y luego la estación de metro IRT a comienzos del siglo XX, contribuyeron a estimular el crecimiento industrial, y el comercio y el transporte convergieron en una próspera zona costera.
Industrias de productos lácteos y de envasado de carne, incluidas Sheffield Farms (en la actualidad Prentis Hall) y McDermott-Bunger Dairy, se mudaron al área. Los fabricantes de automóviles establecieron operaciones en Manhattanville en la década de 1920, y los edificios de Studebaker y Warren Nash Service Center aún permanecen en pie hoy en día.
El viaducto del metro IRT, con un arco de una extensión de 168 pies y a 55 pies de altura por encima de la calle, se comenzó en el verano de 1901.
Columbia University comenzó la construcción de su campus Morningside Heights, al sur, en 1896, y en la década de 1920 estableció el centro médico de la actualidad, al norte, en Washington Heights. Otras universidades e instituciones también se establecieron en el área, a medida que creció la población residencial del vecindario.
El colapso de la bolsa de valores del año 1929 y la Gran Depresión señalaron el fin de un sólido crecimiento comercial en Manhattanville. Los camiones reemplazaron el transporte por agua y tren, haciendo que el acceso a la zona costera de Manhattanville ya no fuera ventajoso para los fabricantes. Cuando las industrias—y los empleos que habían creado—abandonaron el área, Manhattanville perdió su base industrial en las décadas que siguieron.
Patrimonio
Harlem contribuyó a dar forma a la expresión artística del siglo XX y hoy en día desempeña una función vital en el mundo de las artes y la cultura. Desde el blues y el jazz hasta la poesía, la literatura y las artes escénicas y visuales, Harlem ha sido el hogar de conceptos innovadores durante muchas décadas.
Zora Neale Hurston estudió antropología en Barnard College, donde fue la primera estudiante afroamericana de la universidad. Más adelante, siguió con sus estudios de posgrado en Columbia, junto al reconocido antropólogo Franz Boas.
Louis Armstrong, Duke Ellington, Count Basie, Billie Holiday, Josephine Baker y otros innumerables músicos hicieron historia en Harlem. Langston Hughes, Zora Neale Hurston, Ralph Ellison y James Baldwin son solamente algunos de los escritores que han hallado inspiración aquí.
En la actualidad, la comunidad artística sigue siendo muy vibrante en Harlem. El jazz tradicional y la música contemporánea encuentran nuevos públicos en los históricos clubes de jazz. Nuevos espacios de galerías de arte y estudios se han enraizado en West Harlem, y cientos de artistas locales se apoyan mutuamente mediante organizaciones como la Alianza de Artes de Harlem (Harlem Arts Alliance). En el Teatro Apollo, aún nacen estrellas y se crean leyendas. Estos son solamente algunos ejemplos de la comunidad creativa que trabaja hoy en Harlem.
Los residentes del vecindario también se unen de otras maneras. La participación cívica prospera en West Harlem, desde la junta comunitaria y las escuelas locales, hasta organizaciones religiosas, filantrópicas y otras organizaciones que se basan en la comunidad.
Manhattanville en la actualidad
Los líderes comunitarios y residentes trabajan juntos para mejorar continuamente las escuelas, los parques y los negocios locales que están en el corazón de los vecindarios de West Harlem. Además, todos reconocemos la necesidad de nuevos empleos y oportunidades comerciales. Una inquietud específica ha sido cómo revitalizar la antigua sección industrial y subutilizada de Manhattanville que se encuentra entre los vecindarios residenciales y la zona costera.
En la actualidad, la economía de la ciudad de Nueva York renace sobre la solidez de la energía intelectual y creativa de la ciudad, dos componentes que existen en grandes cantidades aquí en West Harlem. Debidamente reurbanizadas, de una manera que respete la historia y la comunidad de Harlem, las antiguas cuadras industriales de West Harlem pueden, una vez más, transformarse en una fuente de empleos, innovación y oportunidades para el vecindario y un contribuyente de vital importancia para el futuro de la ciudad.
